Bruno Bordas, fue seminarista y termino siendo un icono del porno gay argentino

29.10.2020

Bruno Bordas. El actor cuyo verdadero nombre era Hernán Alberti, dejó el seminario cuando el voto de castidad le quemaba y comenzó a trabajar como actor porno. Hernán falleció hace cinco años tras una larga lucha contra un tumor cerebral, pero los detalles sobre su atrapante historia de vida y los videos que aún circulan por internet lo mantienen vivo.

Hernán Alberti ingresó al mundo de películas XXX para público gay luego de 9 años como seminarista. "Hice la primaria y la secundaria en un colegio religioso, y fue un ámbito en el que me sentí siempre muy cómodo. Pasaba casi todo el sábado metido en la parroquia y el domingo a la mañana animando las misas. Entonces era lógico que me inclinara por una vocación religiosa" narraba en una entrevista publicada en 2008 en el suplemento Soy de Página/12.

En otro párrafo interesante de la entrevista, aclara: "Si hay algo de lo que siempre tuve plena conciencia es que ser gay no me inhabilitaba para prestar un servicio cualificado al prójimo. Me parece una ridiculez que la Iglesia ahora asocie los abusos sexuales a la homosexualidad y bregue porque no haya personas de esa orientación en los seminarios. A mí jamás se me cruzó por la cabeza hacer algo con algún seminarista o con algún chico de los grupos juveniles de la parroquia. La sola idea me causaba rechazo. Yo no lo viví para nada como un fracaso personal, y ser gay no fue el motivo por el cual decidí irme. Cuando entré ya sabía que era gay, y en el seminario estuve nueve años. Si ése hubiera sido el motivo, si el motivo hubiera sido irme detrás de una pija, me habría ido antes, ¿no te parece? El hecho es que en un momento me sinceré conmigo mismo, cuando yo ya había empezado a hacer ciertas cosas por afuera. Entonces, cuando supe que iba a ser difícil sostener el voto de castidad, preferí quedarme con la duda sobre si tenía o no vocación religiosa antes que llevar una doble vida".

¿Cómo explica su paso al cine gay? "Me lo propusieron, me calentó la idea y lo hice", reveló. "Antes yo era una persona más conservadora y prejuiciosa, hoy creo que tengo una mirada mucho más amplia y tolerante. Hasta me atrevería a decir que soy un poco más humano y más comprensivo que cuando quería ser cura", fue otra de sus frases fuertes. El actor fue una de las pocas caras conocidas del porno nacional para el público homosexual, por eso fue despedido efusivamente en las redes sociales, aunque su página de Facebook fue dada de baja en las últimas horas. 

Una anécdota. "Filmar con chongos que se niegan a aceptar que les gusta estar con un flaco y que te remarcan todo el tiempo que lo hacen por la plata dificulta las cosas. El caso más extremo quizá fue una escena en la que me tocó estar con dos chicos, los dos supuestamente heterosexuales, en la que uno de ellos insistía en tratarme en femenino. "A ver putita, abrime la concha", me decía. Hasta que en un momento estallé y le dije: "No tengo concha, no soy mina. Dejame de romper las pelotas". Me agarré una bronca que no quise seguir con la escena. "Yo con este tipo no cojo más, me tiene los huevos por el piso tratándome de mina", le decía al director mientras intentaba calmarme. Era una escena de ambientación árabe, había un canasto con frutas y verduras en la escenografía, y cuando estaba agarrando mi ropa para vestirme no tuve mejor idea que rematarla diciendo: "Prefiero meterme ese zapallo en el culo antes que seguir cogiendo con éste". ¡Para qué! Ahí nomás al director se le prendió la lamparita y empezó: "Bueno, podemos probar cómo queda. Que él se pajee mientras vos te metés el zapallo, ¿qué te parece?". ¡Y así me convenció de terminar la escena!"

¿Y en qué dirías que se diferencian el seminarista y el actor porno?. "En lo sustancial, en nada. El seminarista peinado a la gomina de hace algunos años es el mismo que ahora se desnuda en cámara. Y si antes yo era una persona más conservadora y prejuiciosa, hoy creo que tengo una mirada mucho más amplia y tolerante. Hasta me atrevería a decir que soy un poco más humano y más comprensivo que cuando quería ser cura. Quizá por eso, si hoy pudieran encontrarse, el actor porno tendría más cosas para reprocharle al seminarista que el seminarista al actor porno. No por nada la gente de la que me rodeo siempre me termina elogiando más el corazón que el culo", remataba Hernán en la entrevista que dio al suplemento Soy de Página 12.

Algunos de los títulos más populares que protagonizó son Vampiros en Buenos Aires, 42° Térmica y Argentinos con orgullo. Para más datos, mirá su ficha en IMDb.