Conoce el Pasaje Begoña de Torremolinos, declarado el lugar de Memoria Histórica LGTBI de España

05.09.2020

El Pasaje Begoña de Torremolinos fue en su pasado el paraíso de las libertades sexuales en plena dictadura franquista, la 'gran redada' del 24 de junio de 1971 no solo supuso el arresto de 114 personas sino el cierre de los locales y la decadencia de la zona. Ese pasaje años después fue comparado con el bar 'Stonewall de Nueva York. Conocelo. 

En el Pasaje Begoña, apenas una callejuela con forma de L en pleno centro de Torremolinos, hubo al menos 50 bares y pub en directo entre 1962 y 1971. En plena dictadura Franquista, este rincón de la costa malagueña era un pequeño oasis de libertad para el colectivo LGTBI. No es tan difícil de explicar. La entrada de divisas gracias al turismo, la presencia de celebridades de Hollywood y de la jet set internacional y el deseo de proyectar al mundo una imagen de modernidad hicieron que Torremolinos se convirtiera en una auténtica isla de libertad donde las autoridades, por lo general, hacían la vista gorda.

El Pasaje Begoña tuvo dos grandes etapas «de mucho glamour» concreta Pérez. «Los locales eran súper caros. Un bar de 20 metros cuadrados pagaba 1.000 pesetas al día por el alquiler. Era un sitio de mucho nivel que empezó a masificarse en el 69. Era un escaparate al mundo. Se daba imagen de normalidad, pero era una libertad vigilada».

Quienes frecuentaban los locales del pasaje estaban acostumbrados a sufrir redadas puntuales, «destinadas fundamentalmente a que aquello no se desmadrase» puntualiza José María Valcuende, profesor de la Universidad Pablo de Olavide, quien asegura que la dictadura no podía tener una línea dura, «ya que eso podría repercutir a nivel internacional y sobre todo espantar la gallina de los huevos de oro». Sin embargo, el 24 de junio de 1971, todo cambio. Aquel día, el 'Stonewall español' sufrió una 'gran redada' ordenada por el gobernador civil de Málaga, Víctor Arroyo. Una intervención en la que se identificó a más de 300 personas y por la que 114 acabaron arrestadas. Aquella noche fue la última para este oasis LGTBI. «Creemos que Pasaje Begoña no se conoce hoy en día porque la dictadura ordenó desaparecer aquello». Después de la redada muchos locales fueron multados y clausurados. «El pasaje se sumió en la dejadez, las drogas y la prostitución», manifiesta Pérez. «Deportaron a los extranjeros y soltaron a aquellos que tenían dinero o no tenían antecedentes».

Muchos de los que fueron expulsados de Torremolinos se fueron a Ibiza, a Barcelona, a Benidorm, ciudades que comenzaron a crecer como destinos turísticos LGTBI. Pero el germen estuvo aquí: el boom de este tipo de turismo comenzó en los años 50 en Torremolinos. Aquí se hospedaba, por ejemplo, el poeta Luis Cernuda, que en sus poemas se refiere al pueblo como Sansueña", apunta Parrilla mientras recorre el Pasaje Begoña.

                             Carlos Parrilla y miembros de la Fundación del Pasaje Bergoña

La comunidad LGBTI no debe olvidarse de este capítulo de la historia LGTBI de España, y fue así como un grupo de amigos, apasionados por esta historia, decidieron constituir la Asociación Pasaje Begoña, el 20 de enero de 2018, y trabajar para recuperar la memoria histórica de ese emblemático lugar, honrar a las víctimas, rescatar este capítulo de la historia de España y poner en marcha proyectos dirigidos a la rehabilitación y promoción cultural y turística del Pasaje Begoña para devolverle el esplendor que tuvo en la década de los sesenta, como ejemplo de convivencia y respeto a la diversidad afectivo sexual.

Actualmente un grupo de empresarios se han atrevido a abrir sus negocios en este pasaje, y han bautizado a sus locales con los nombres de los emblemáticos bares que había allí en los años 60 y 70. Como si fuese poco se puso en circulación un sello que ya está a la venta por 1€. El sello en cuestión hace referencia al Pasaje Begoña, una calle de la localidad malagueña de Torremolinos. 

Este pasaje fue un refugio para la comunidad LGTBI durante los años de mayor persecución. En 2019 esta calle recibió su reconocimiento y fue declarado Lugar de Memoria Histórica y cuna de los Derechos y Libertades LGTBI.