EL CASAMIENTO DE MARCELA Y ELISA… EN 1901

15.07.2020

En un acto con pocos precedentes, la España atrasada de principios del siglo XX anticipaba sin quererlo el matrimonio de dos mujeres. Esta es la increíble historia de Marcela y Elisa, el casamiento menos esperado.

El 8 de junio de 1901 se casaban en La Coruña, Galicia, dos mujeres que ejercían de maestras: Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga. Se habían conocido 16 años antes, en 1885, en la Escuela Normal de Maestras de La Coruña, donde se formaban las futuras profesoras de enseñanza primaria. Marcela estudiaba en dicha escuela y Elisa, trabajaba ahí. Marcela tenía dieciocho años y Elisa, veintitrés, pero el padre de Marcela, el capitán del Ejército Manuel Gracia,​ viendo que la amistad aumentaba y temeroso de un escándalo, envió a su hija a Madrid.​ Cuatro meses después Marcela terminó sus estudios.​ Se reencontraron cuando Elisa fue destinada como maestra interina a Couso, una pequeña parroquia en La Coruña y, cerca, en la aldea de Calo, en Vimianzo, se instaló Marcela, ya como maestra superior. El reencuentro avivó la llama de su relación y decidieron vivir juntas.

Tras más de una década conviviendo, en 1901 deciden formalizar. Elisa adoptó un aspecto masculino (con el cual se presentó en la Escuela Normal para solicitar un certificado de estudios), se inventó un pasado y se convirtió en Mario Sánchez.​ Para este pasado inventado tomó como referencia a un primo suyo muerto en un naufragio. Se inventó además que había pasado su infancia en Londres y que su padre era ateo.​ Ante esta última circunstancia, el padre Víctor Cortiella, párroco de San Jorge en La Coruña, bautizó a Mario el 26 de mayo de 1901 (además, recibió la primera comunión), y posteriormente casó a la pareja el 8 de junio de 1901 a las siete y media de la mañana.

Pero los vecinos de la pareja delataron que eran una pareja de dos mujeres. Los diarios gallegos y madrileños se ocuparon de la noticia y ambas perdieron su trabajo, fueron excomulgadas, y se dictó una orden de busca y captura. La Guardia Civil las persiguió hasta la localidad de Dumbría, donde ambas ejercían como maestras, pero ellas habían escapado a Portugal, donde fueron juzgadas y liberadas.  

En Argentina

Antes de salir de Oporto rumbo a Argentina, Elisa y Marcela se habían transformado en una familia pues Marcela, el 6 de enero de 1902, había dado a luz una niña,​ a la que llamaron María Enriqueta. ¿Quién fue el padre? Nunca se supo.

En Buenos Aires, trabajaron como criadas durante un año, pero apenas lograban sobrevivir. Entonces, Elisa Sánchez Loriga (que en Argentina se identificó como María Sánchez Loriga) se casó en 1903 con el danés Christian Jensen, un hombre 24 años mayor que ella, como estrategia para tener un hogar al que hacer llegar después a Marcela (bajo la identidad de Carmen), como si fuese su hermana, y a su hija.

Con el tiempo y la negativa de Elisa (María) a consumar el matrimonio con su esposo, surgieron las sospechas en éste, lo que le llevó a indagar y descubrir que María y Carmen eran, en efecto, las famosas Elisa y Marcela de "el matrimonio sin hombre".​

Nuevamente se vieron enfrentadas a los tribunales al tratar Jensen de anular su matrimonio. Se sabe que la sentencia dictaminó que el matrimonio, en esta ocasión, sí era válido por haberse realizado entre un hombre y una mujer, por lo que no hubo cargos contra Elisa (María). Es 1904.

A partir de entonces, los rastros de la pareja se dificultan. Separada, Elisa seguiría viéndose con la que había sido su esposa. Hasta que murió de un cáncer a los 58 años. ¿Dónde? No se sabe. Tampoco de supo más de Marcela.

En estos días se estrena en Netflix "Elisa y Marcela", la historia de estas dos mujeres quienes, según el archivo diocesano y el Registro Civil español siguen constando como un matrimonio.

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