Estos son los comediantes de stand-up LGBTQ que deberías no dejar de ver

10.10.2020

Si bien el stand-up puede parecer de 45 minutos a una hora de puro entretenimiento, muchos comediantes usan su tiempo en el escenario para tejer comentarios sociales y contar sus propias historias. Su sexualidad no es necesariamente el punto focal de sus sets, pero para los comediantes LGBTQ, el stand-up es una oportunidad para que sus voces sean escuchadas.

Jey Mammon, el humorista goza de un excelente momento profesional y es uno de los artistas más queridos dentro del mundo del espectáculo y una de las voces más destacadas a la hora de hablar de los derechos LGBT. Actualmente es una de las figuras del Cantando 2020, forma parte de la mesa de Polémica en el bar y está al frente de su propio ciclo de lunes a viernes por la pantalla de América, al término de Animales sueltos. "Es una manera de irte a dormir sin volver a contar los muertos", explica Mammon, que cada medianoche entrevista a distintas figuras todas las noches, bajo la piel de su entrañable personaje, Estelita. 

Jey Mammon es un activo defensor de los derechos de la comunidad LGBT.

Ellen DeGeneres vuelve al humor para mostrar su verdad: "Me dijeron que nadie vería a una lesbiana durante el día". DeGeneres regresa al terreno que la impulsó al estrellato hace cuatro décadas con Relatable (Cercana), desde este martes disponible por streaming. Aunque no llega al nivel de desgarro emocional del monólogo menos gracioso de Hannah Gadsby, Ellen también salpica algunas de las referencias más duras de su vida entre los chistes. La peor de todas: salir del armario en 1997 frente a 42 millones de personas.

Hoy, DeGeneres ha sido proclamada como la persona LGTB más influyente (junto al CEO de Apple Tim Cook) por la prestigiosa revista Out, mantiene amistad con lo más granado de Hollywood, ha presentado las galas más mediáticas de Estados Unidos y sus programas de televisión están avalados por decenas de premios y una audiencia millonaria. Pero, cuando tenía veinte años, apenas era una sombra de lo que es a los sesenta.

La Kikis (LK), standupera mexicana, dedicada a esta industria desde hace 8 años, ha sido reconocida como una de las mejores comediantes LGBT. Kikis ha sido parte de Stand Up de Comedy Central así como del programa "Bar Central" y "Drunk History" además de fungir como guionista para el programa "La Culpa Es De Cortés" entre otros logros que ha conseguido acumular a lo largo de su trayectoria. 

"En mi show de stand up, la verdad es que no hablo de "yo soy lesbiana". Mi primer show de stand up sí fue así: hablaba de ser lesbiana, de tipos de lesbianas, de cómo las lesbianas tal, etcétera... y me alejé de eso, porque en ese entonces pasó algo muy importante que es fundamental para el crecimiento de esta sociedad y para un mundo más inclusivo: la normalización. Primero, porque se me nota a 15 kilómetros que soy de la comunidad, pero después porque la normalización es fundamental para la visibilización, aceptación y respeto".


Hannah Gadsby se ha convertido en una sensación mundial. Saltando a la fama después de su especial "Nanette", Gadsby ha llevado la comedia a nuevos niveles al entretejer historias personales, lecciones de historia del arte y monólogos mordaces, atacando rutinariamente a los hombres y al patriarcado. Ella narra su infancia mientras crecía como lesbiana en Tasmania, donde la homosexualidad era ilegal hasta 1997 . 

Gadsby también se basa en experiencias de vida más recientes, como olvidar hablar con su propia abuela. Gadsby presenta sus sets para que la gente se ría con ella, no de ella, y su comedia se beneficia de ello.

Manu NNa es uno de los standaperos más grandes de la escena mexicana, y encontró en el stand up su trinchera para burlarse del cliché gay y exigir respeto halló en el stand up un espacio para hablar de la homofobia. Estudió actuación, dramaturgia, cabaret, burlesque, stand up, todo lo necesario para crear un discurso contundente que utilizara la risa para burlarse irónicamente del ser gay. "No he sufrido la homofobia a comparación de los casos que vemos a diario. Doy respeto para que me respeten, no sólo a mí, sino a mi comedia. No sólo soy gay, soy comediante. No soy este homosexual estereotipado al que la sociedad está acostumbrado. Cuando le confesé a mi mamá mi preferencia, me dijo que si la peinaba. No todos los gays somos estilistas, ponemos coreografías y nos gustan los musicales", dice.

Manu encontró en la broma un arma para criticar, pues asegura que la risa más catártica proviene del dolor más profundo. "Cuando la gente se identifica con mi comedia es porque lo que digo le sucede. El stand up se burla de uno mismo partiendo de tus anécdotas. La risa es una cura".