La historia de amor del primer varón transexual argentino embarazado

18.06.2020

Karen Bruselario tiene 33 años y Alexis Taborda 31 y hace más de 15 exteriorizaron su identidad de género. No hablan del nombre que les pusieron al nacer porque aseguran que esas personas no existen más. Ellos se conocieron el 9 de mayo de 2012, el día que se sancionó la Ley de identidad de género, y en el 2013 tuvieron a Genesis, quien es la primera hija de transexuales en el mundo en haber sido concebida por vía natural.

Alexis había nacido y crecido a unos 60 kilómetros de ella, en Rosario: en una ciudad enorme pero en el interior de una familia cristiana practicante. A él también le había llevado años poder decir en su casa que, aunque había nacido con un cuerpo de mujer, siempre se había sentido hombre. No había información ni Internet y en su mundo -y en la iglesia, todos los domingos- eso era "pecado": un pasaje al infierno en primera clase. Le ponían un vestido con volados para ir a la Iglesia pero, en casa, orinaba parado. - Fueron muchos años sin poder decir quién era, porque yo me sentí varón desde los 6 años. Y como no lo podés decir, no existís. El silencio te come por dentro, te saca las ganas de vivir- cuenta a él, que ahora tiene 32 años, frente a la cámara de Infobae Docs.                                                                                                                                          Hay una foto del día en que se sancionó la ley: Alexis y Karen están dándose un abrazo. Ninguno de los dos recuerda ese momento pero la imagen dejó en evidencia que algo, más allá de sus voluntades, había sucedido entre ellos. "Y un día me levanté y resulta que no podía parar de pensar en ella", dice Alexis, con pudor.                                                                                                      Unos meses después, él dejó Rosario y se mudó a Victoria con Karen. La alianza que ella lleva en el anular es la que él le entregó, arrodillado en la costanera del pueblo, el día en que le pidió casamiento. "El amor me dio ganas de vivir", sigue él.

Ya existía una ley pero se sabía poco del tema: se sabía lo que era una mujer trans, transexual o travesti (es básicamente lo mismo pero depende del término con el que cada una se siente identificada). Pero nada se sabía acerca de lo que era un hombre transexual (es decir, alguien que nació con un cuerpo biológicamente femenino pero se autopercibe como hombre). Ninguno de los dos tenía trabajo, Karen recién pudo dejar la prostitución a los 28 años, mientras Génesis crecía en el útero de su marido.

Recién se recupera de la tristeza de haber revuelto los 12 años de prostitución y todo su combo -los ataques, los abusos, el desprecio, el alcohol y las drogas que usó para hacer dormir al dolor-, y hablar de la maternidad le devuelve la sonrisa. "Mi sueño era ser mamá pero me parecía algo inalcanzable", dice Karen. Había pensado en la adopción aunque ¿cuántos años de evolución faltaban para que un juez de familia le diera un niño a una pareja de transexuales? ¿Cómo iban a mostrar que eran aptos, si no lograban siquiera conseguir un trabajo?. Y así apareció una puerta alternativa en la que ninguno de los dos había pensado jamás. Si bien hay mujeres trans que deciden hacerse la vaginoplastia (una cirugía en donde se extraen el pene y otras estructuras genitales masculinas y se construye una cavidad vaginal), Karen había conservado sus genitales. Alexis había tomado hormonas masculinas desde los 18 años -por eso tenía barba y voz gruesa- pero tampoco se había hecho la faloplastia y seguía teniendo capacidad de gestar.

                                      Hermosa nota de Gisele Sousa Dias para Infobae

El deseo de formar una familia era enorme y Alexis estaba por convertirse en el primer hombre transexual de Latinoamérica en tener un hijo. Sin embargo, el embarazo fue traumático. "Mi infancia estuvo bien pero la adolescencia fue terrible", recuerda él. "Estaba jugando a la pelota cuando me vino el período por primera vez. Me acuerdo que mi mamá me dijo 'felicitaciones' y para mí fueron las felicitaciones del horror". 

Los cambios en el cuerpo que vinieron con la pubertad -la menstruación, el crecimiento de las mamas, de las caderas- hicieron cortocircuito con el varón que se sentía Lo mismo pasó durante la gestación de Génesis: "Tuve que desconectar mi cabeza de mi cuerpo para poder portar a mi hija. Hubo momentos de 'no aguanto más', no me podía mirar al espejo, mi cuerpo era mi lucha", cuenta Alexis. "Yo no digo que estuve embarazado, me suena chocante. Digo que porté a mi hija durante 9 meses, fui un recipiente para ella. Yo la traje al mundo pero soy el padre". Como estaba seguro de que un parto vaginal le iba a resultar "una tortura", Génesis nació por cesárea una semana antes de la Navidad de 2013, y es la primera hija de transexuales en el mundo en haber sido concebida por vía natural y no por inseminación artificial. Parece que no hay secretos en esta casa, al menos eso se ve en su dibujo: está su mamá, con tacos y pelo largo, y su papá, con panza. Hoy viven felices