La polémica campaña en Marruecos para conocer identidad de gays que terminó en una ola de ataques homofóbicos

01.08.2020

El artículo 489 del Código Penal marroquí penaliza la homosexualidad con hasta 3 años de cárcel. Es por eso que decenas de hombres homosexuales están siendo perseguidos en Marruecos, donde ser gay es ilegal, luego de que sus identidades fueran reveladas. Desde hace dos semanas, varias asociaciones se han estado movilizando frente a lo que llaman una "caza de brujas" contra la comunidad LGBT. Varios hombres homosexuales han tenido que huir de sus casas, muchos han sido insultados e incluso un joven de 21 años se quitó la vida.

Todo comenzó el 13 de abril, cuando Sofia Talouni, una influencer transgénero marroquí también conocida como Naoufal Moussa, invitó por medio de un video de Instagram, donde tiene más de 600.000 seguidores, a crear perfiles falsos en Grindr, Hornet y Planet Romeo, tres aplicaciones de citas dirigidas a la comunidad homosexual. Enojada después de haber sido insultada por su orientación sexual, Talouni asegura que su objetivo era denunciar "la hipocresía" de la sociedad marroquí, mostrándole a la gente la cantidad de homosexuales que vive en el país sin hacer pública su orientación sexual, posiblemente "hermanos y maridos" que "se esconden detrás de sus músculos y barbas".

El video fue visto en directo por más de 100.000 personas y su cuenta fue suspendida poco después de la publicación. Sin embargo, para entonces un gran número de usuarios ya se había registrado en las aplicaciones. Siguiendo las directrices de la influencer, quien reside en Turquía, recopilaron fotos de hombres gay y las compartieron en las redes sociales, lo que terminó desencadenando "una ola de ataques homofóbicos" en la nación árabe, según denuncian organizaciones LGBTQ+. "Las autoridades también se aprovechan de las relaciones familiares para amenazar, reprimir y castigar a activistas y a gays. Tus familiares pueden incluso ser arrestados por el delito de identificarte (como miembro de la comunidad)", aseguran. Los activistas de la comunidad LGBT también son perseguidos por las autoridades marroquíes.

El pasado 17 de abril, un joven de 21 años -que vivía en Francia, pero se encontraba en confinamiento con su familia en Rabat, la capital de Marruecos- se suicidó como consecuencia de la campaña iniciada por Naoufal Moussa, según se ha hecho público. "Un amigo acaba de anunciarme la muerte de su novio. Sus fotos fueron compartidas y, por desesperación, se suicidó. Mi amigo tuvo que enterarse de la noticia de la boca de la madre del difunto. Ella no entendía por qué su hijo se suicidó", informó en Twitter el periodista Hicham Tahir.

Tres organizaciones LGBTQ+ en Marruecos le han dicho a la BBC que muchos hombres están siendo acosados ​​y se encuentran en riesgo después de que sus fotos se hicieran públicas a raíz de la campaña. La mayoría de los gays marroquíes ocultan su sexualidad por miedo a ser perseguidos o encarcelados.

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