Manvendra Singh Gohil, el principe gay de la India que lucha por los derechos LGBT

07.08.2020

Manvendra Singh Gohil es el único miembro de la realeza de toda la India que declaró abiertamente su homosexualidad. Lo hizo en 2006, y desde entonces, contra viento y marea, se propuso ser la cara visible en la lucha por los derechos de la comunidad LGBT en ese país, que hasta el año 2018 penalizaba las relaciones entre personas del mismo sexo.

Este príncipe, de 54 años, es el heredero de los reyes de Rajpipla, ciudad del estado indio de Gujarat y sufrió enormemente el tener que ocultar su condición. De hecho, a los 26 años fue obligado a casarse con una princesa, pero la relación duró tan solo un año. En 2002, luego de una crisis nerviosa que lo llevó al hospital, el príncipe confesó a sus padres su condición. Ellos no lo aceptaron, pero mantuvieron el tema en el más absoluto silencio para evitar la condena social.

Todos aquellos que estudiaron la vida de este príncipe señalan que hubo un antes y un después desde el momento en que decidió proclamarse abiertamente gay, en una entrevista que dio para el diario del estado de Gujarat.

Esto sucedió en el año 2006, pero Manvendra no la pasó nada bien. "Mi reino se rebeló y quemaron mis estatuas y retratos, y protestaron para que me despojasen de mi título de príncipe y que me desheredaran", señaló el príncipe. Por un tiempo, de hecho, el heredero del trono fue expulsado de su palacio y hasta estuvo a punto de ser desheredado. Su situación cambió en gran parte gracias a una entrevista en el programa de la showwoman estadounidense Oprah Winfrey, en el año 2007, que volvió viral la persecución sufrida por Manvendra, en su país, por ser gay.

Un par de años después de esa entrevista que visibilizó mundialmente su situación, sus padres aceptaron nuevamente al príncipe y le permitieron la vuelta al palacio. Sin embargo, medios especializados en realeza de todo el mundo, como Vanitatis, aseguran que desde entonces, aunque parezca que todo está bien, su madre no le dirige la palabra.A pesar de que las cosas siguen siendo complicadas en la India, donde ser gay no es nada fácil, el mismo Manvendra aceptó que, aunque lentamente, las cosas están cambiando en su país con respecto a la comunidad LGBT. Él mismo fue el que participó en un movimiento ante el Tribunal Supremo de su país para que deje de condenarse a prisión a los que mantuvieran relaciones homosexuales. La legislación se modificó en septiembre de 2018, cuando quedó sin efecto el obsoleto artículo 377 del Código Penal indio, que condenaba a los gays y que era una herencia de las leyes que había dejado el imperio Británico en la India.

"Las cosas están mejorando para los jóvenes homosexuales, lesbianas y transexuales de nuestro país", aseguró en una entrevista para un medio local, reproducida por el medio catalán La Vanguardia."Los medios están empezando a hablar positivamente sobre nosotros, y eso es algo muy bueno. Cuanto más apoyo recibamos de la sociedad, más cerca estaremos de ganar nuestros derechos en la India", y en cuanto a la sociedad que lo repudió, el príncipe indio no guarda rencor. Considera que los prejuicios y agresividad contra los homosexuales tienen que ver con "falta de información" y que con una buena comunicación, la gente puede comenzar a "aceptarnos y a entender nuestros problemas".


En línea con su predicamento a favor de los derechos de los homosexuales y en una actitud solidaria, Manvendra abrió las puertas de su palacio de seis hectáreas, que fue construido en 1927, a las personas gays, bisexuales y transexuales. "No voy a tener hijos, así que pensé ¿Por qué no usar este espacio para un buen fin?", contó al momento de abrir su centro de asistencia, en el mismo año 2018, en una entrevista de la agencia Reuters.