Orgullo y memoria: Mariela Muñoz, la mujer trans que crió 23 hijos

13.09.2020

Fue la primera persona trans en recibir un documento de identidad que acreditaba su género femenino. Este reconocimiento legal se produjo 15 años antes de que Argentina aprobara la Ley de Identidad de género, en 2012, sirviendo como precedente para los reclamos de otras personas transexuales. En la misma ocasión, la justicia le otorgó la tenencia de algunos de los 17 niños que había criado.

Mariela Muñoz nació como Leonardo en Tucumán, el 24 de diciembre del año 1943. No se reconocía como la llamaron sus padres, por lo que formó una nueva identidad, con la cual se sentía bien: la de Mariela. En 1993 trascendió a la esfera pública. Un juez de menores del partido de Quilmes le quitó la tenencia de 3 chicos a los que criaba y que había anotado como sus hijos en la partida de nacimiento. La condenaron a un año de prisión en suspenso: el Estado la estaba discriminando. El caso fue acompañado por todo el colectivo LGTBI de ese entonces y a costa de mucho esfuerzo lograron que el debate sobre la identidad de género llegase por primera vez a los medios de comunicación.

Sin embargo, el debate generado a causa de esta decisión de justicia, sobre la posibilidad de que una mujer trans pudiera criar niños, contribuyó la visibilidad de los derechos de las personas transexuales. El 2 de mayo de 1997, Mariela fue la primera mujer transexual reconocida oficialmente por el Estado Argentino, consiguiendo que se modificase su nombre de nacimiento, Leonardo, por el que ella había elegido, y que se cambiase la mención de su sexo en su DNI. Este reconocimiento se produjo después de que Mariela pasara por un examen psicológico, que dictaminó que su sexo psicológico era femenino desde la infancia, además considerando como "irreversibles" las operaciones de reasignación de género a las que se sometió en 1981.

Este reconocimiento legal se produjo 15 años antes de que Argentina aprobara la Ley de Identidad de género, en 2012, sirviendo como precedente para los reclamos de otras personas transexuales. En la misma ocasión, la justicia le otorgó la tenencia de algunos de los 17 niños que había criado.

Crió, a lo largo de su vida, 23 hijos (y, sobre el final, ¡30 nietos!). Cuatro de ellos eran hijos de un albañil al que Mariela le prestaba una pieza a cambio de ayuda en la construcción de esa misma casa. Como él no podía cuidarlos, también se hizo cargo de ellos. "Los crié a todos hasta que se casaron. Salieron de mi casa con sus parejas, como en todo matrimonio", contó en una entrevista con la revista Gente en 1993. Sus tareas con los chicos eran las de cuidado: los llevaba al colegio, los ayudaba con los exámenes, les hacía de comer. Pero la sociedad todavía no estaba a tiempo de entenderlo. 

Era 1993 y la Argentina se enfrentó por primera vez al debate de si una persona transexual podía ser madre. Fue ella, aunque muchos no lo sepan, quien abrió esa puerta. No fue en vano su militancia: su deseo se cumplió en 2012, cuando se promulgó la Ley de Identidad de Género.                                                                                                                               En 2013 Mariela tuvo un ACV y una jueza le otorgó un subsidio "extraordinario y reparatorio" por la discriminación a la que el país, la ley y la desidia la habían sometido. Tenía entonces 70 años. Cuatro años después, el 7 de mayo de 2017, se fue de este mundo. Tenía 73 años. Pero nadie debe olvidar todo lo que hizo por todxs. ¡Gracias Mariela!.