Por qué Diana Sacayan es un referente dentro del movimiento LGBT en Argentina

16.09.2020

Fue reconocida como una de las principales activistas del movimiento de derechos humanos y de la lucha por el reconocimiento y la inclusión social del colectivo trans en Argentina y en la región. El 11 de octubre de 2015 fue asesinada y el 18 de junio de 2018 el Tribunal Oral Criminal Nro. 4 de la Ciudad de Buenos Aires condenó a su asesino en una sentencia en la que por primera vez la justicia argentina calificó el asesinato de una travesti como un crimen de odio a la identidad de género. Conoce un poco más todo lo que hizo Diana por nosotrxs.

Amancay Diana Sacayán nació en Tucumán el 31 de diciembre de 1975 y era descendiente del pueblo diaguita. Cuando era una niña, su familia se mudó a la localidad de Gregorio de Laferrere, partido de La Matanza en la Provincia de Buenos Aires. Vivió la pobreza en carne propia junto a sus 15 hermanos y hermanas.

Diana asumió su identidad travesti a los diecisiete años de edad, la cual vivió con orgullo durante toda su vida. Sufrió persecución policial debido a las contravenciones del código de faltas de Provincia de Buenos Aires vigente en aquel momento, que criminalizaba la homosexualidad y el travestismo. Así, fue encarcelada en varias ocasiones por el solo hecho de ser travesti, y vulnerados sus derechos humanos.​

En la prisión se acercó al Partido Comunista del que fue parte y luego llegó a ser candidata a Consejera Escolar. En 2001 comenzó a colaborar con el diputado en la Provincia de Buenos Aires por el Partido Comunista Leon "Toto" Zimerman, en esta tarea impulso varios proyectos de ley entre los que se encuentran la derogación del artículo 68 del Código de Faltas de la Provincia de Buenos Aires que perseguía a las personas en situación de prostitución, así como los artículos que castigaban a las personas que "se vestian con ropa que no correpondia a su sexo". Creó el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (M.A.L), una organización no gubernamental de lucha contra toda forma de discriminación, con especial acento en la que compromete a personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis, Trans e Intersex (LGBTI) promoviendo el empoderamiento de las personas travestis y trans para la consolidación del ejercicio de sus derechos.En ese sentido, MAL fue impulsor del derecho a la ciudadanía plena interactuando con otras organizaciones sociales y con el Estado para lograr acciones concretas: proyectos legislativos que buscaban la modificación de los códigos contravencionales, el reconocimiento de las identidades travestis y trans y acciones para la inclusión social del colectivo LGBTI.

Como presidenta de M.A.L fue responsable del proyecto de políticas no discriminatorias en las instituciones de salud del Partido de La Matanza, orientada a la inclusión de personas trans al sistema de salud.

Colaboró en el armado del programa de inclusión al sistema educativo de travestis y transexuales, pueblos originarios y población carcelaria en el marco del Programa Dignidad, Trabajo y Justicia.

Impulsó la normativa para el reconocimiento por parte del Estado de las identidades de género autopercibidas, las cuales fueron los principales precedentes de la Ley Nacional de Identidad de Género.

Participó en la construcción de los libros La gesta del nombre propio y Cumbia, copeteo y lágrimas, informe nacional sobre la situación de las travestis, transexuales y transgéneros.

Presentó ante el Estado Nacional la impugnación al Plan Federal de Viviendas; ya que por sus criterios discriminatorios impedía la inscripción y adjudicación a personas del colectivo LGBTI. Esta presentación fue acompañada de acciones callejeras en distintos puntos neurálgicos con el propósito de visibilizar una problemática a resolver.

Ideó junto a Futuro Trans "El Teje", primer periódico escrito por travestis en toda Latinoamérica, proyecto apoyado por la Universidad de Buenos Aires a través del Centro Cultural Rosas y el CEBAS (Centro Cultural de España en Buenos Aires), donde también escribió notas. También fue redactora del suplemento Soy de Página/12, aportando a ese medio una mirada sobre la realidad del colectivo travesti en las periferias urbanas.

En 2012 se postuló como candidata a Defensora del Pueblo del Partido de La Matanza siendo la primera persona travesti en hacerlo y su campaña logró ingresar a la terna final y obtuvo un número significativo de votos afirmativos.

Diana fue integrante del equipo del Programa de Diversidad Sexual del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) desde donde desarrolló una labor muy importante a favor de la no discriminación y la inclusión del colectivo de la diversidad sexual.​

En 2014 fue elegida como Secretaria Trans Alterna del Consejo de ILGA (Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex) en la Conferencia Mundial de esa organización en la Ciudad de México. Formó parte del Frente Abolicionista Nacional (FAN) ​y participó en el Frente Nacional por La Ley de Identidad de Género donde su rol fue fundamental para la sanción de dicha ley y recibió de manos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner su DNI de acuerdo a su identidad de género autopercibida. Su recorrido político dejó huellas imborrables para el futuro no sólo del colectivo LGBTI, sino para todos los movimientos que luchan por un cambio social.

Diana fue brutalmente asesinada en octubre de 2015, lo cual generó un conmoción y un alto impacto social, fundamentalmente en los movimientos de derechos humanos y del colectivo LGBTI, que consideran el crimen como un travesticidio. En su memoria y en búsqueda de justicia se creó la "Comisión de Familiares y Compañerxs de Justicia por Diana Sacayán- Basta de Travesticidios",17​ la cual ha realizado una serie de acciones de visibilización del pedido de justicia y de visibilización de la lucha de Diana tales como el Festival Amancay realizado en La Matanza en mayo de 2016 y la Primera Marcha Nacional contra los Travesticidios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 28 de junio de 2016, donde miles de personas participaron y alzaron su voz para que el travesticidio de Diana no quede impune.

En el juicio por el travesticidio de Diana Sacayán que empezó el 12 de marzo de 2018​ ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 4 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, integrado por Adolfo Calvete, Ivana Bloch y Julio César Báez, se acusó a Gabriel David Marino por "homicidio triplemente agravado por haber sido ejecutado mediando violencia de género, por odio a la identidad de género y con alevosía". El hecho imputado ocurrió "entre los días sábado 10 y domingo 11 de octubre del año 2015 que derivara en la muerte de Amancay Diana Sacayán, cuyo cuerpo sin vida fuera hallado el día 13 de octubre de 2015, atado de manos y pies, amordazado y presentando signos de haber sido víctima de un hecho cometido con alto grado de violencia". Es la primera vez que la muerte de una activista travesti es investigada como travesticidio, un crimen de odio por prejuicio de género, como lo calificaron los fiscales Ariel Yapur y Mariela Labozzetta en su alegato. El 18 de junio de 2018 el imputado, Gabriel David Marino, fue condenado a prisión perpetua por ser coautor del delito, por primera vez en Argentina se incluye la figura de travesticidio.

Los reconocimientos a Diana no tardaron en llegar: En octubre de 2016 el INADI decide distinguir a su biblioteca con el nombre de la activista con el fin de promover la reflexión colectiva sobre su trasvesticidio. El 12 de octubre de 2017 el Concejo Deliberante de Morón instituye a nivel municipal al 11 de octubre como Día de Lucha contra la Transfobia y de los Derechos de las Personas Travestis y Trans en memoria de Sacayán y El 27 de octubre de 2018 la legislatura de la provincia de Buenos Aires declara a Diana Sacayán como personalidad destacada post mortem por su aporte a los derechos humanos y su lucha por la inclusión social del colectivo travesti en Argentina.

El 4 de septiembre del 2020 el Presidente, Alberto Fernández, decidió este viernes, mediante el Decreto 721/2020, establecer el cupo laboral travesti- trans en el sector público nacional, una iniciativa que impulsó la activista matancera Diana Sacayán, quien logró, en 2015, convertir su propuesta en ley en la provincia de Buenos Aires, por lo que, desde entonces, lleva su nombre en homenaje. Gracias Diana por toda tu lucha.