Para volver a mirar: Secreto en la montaña

09.06.2020

La imprescindible e inolvidable pelicula de Ang Lee, Secreto en la montaña, te golpea como un disparo en el corazón. Es una película que marca un hito y un triunfo para Heath Ledger y Jake Gyllenhaal, quienes traen profundas reservas de sentimiento a esta retadora historia erótica de amor sobre dos empleados de un rancho de Wyoming y las fuerzas externas e internas que los llevan del deseo a la negación. Dirigida con una aguda inteligencia y delicadeza por parte de Lee, la película está basada en el cuento de Annie Proulx de 1997, y el infalible guión de Larry McMurtry y Diana Ossana es un modelo de adaptación literaria que lleva sus emociones a flor de piel.


Eso hace que la película sea vulnerable. Los medios la siguen etiquetando como la película de los vaqueros gays, Lo que el viento se llevó en versión marica. Junto con el incremento de la homofobia en tiempos en que la Iglesia y el Estado quieren negar a toda costa el matrimonio entre homosexuales, la película se les opone.

Hazme un favor: vé a ver la película y juzga después. Nos abre los ojos. La historia comienza en 1963, cuando el jefe del rancho, Joe Aguirre [Randy Quaid], contrata a Jack Twist [Gyllenhaal] y Ennis Del Mar [Ledger] para arriar ovejas en la montaña Brokeback de Wyoming. Ennis es silencioso, pero el whisky y la charla de Jack sobre su habilidad en el rodeo le suelta la lengua y desata sus inhibiciones. En una fría noche comparten una carpa. Jack da la impresión de tener experiencia. Para Ennis, esto es algo que jamás ha hecho antes, pero no necesita un manual de instrucciones.

Lee y el talentoso camarógrafo Rodrigo Prieto [Amores perros] transforman la tersa prosa de Proulx en una poesía visualmente expansiva. Filmando en Alberta, Canadá, Lee evita la trillada belleza de postal para encontrar la hermosura y el terror en una naturaleza que refleja la vívida y a veces violenta relación entre los dos hombres. "No es asunto de nadie más que nosotros", le dice Jack a Ennis.

Está equivocado, por supuesto. Joe los ve a través de sus binoculares y nunca más los contrata. Ennis se casa con Alma [Michelle Williams] y tiene dos hijas. Jack se muda a Texas y se casa con Lureen [Anne Hathaway] y tiene un hijo. Vivir una mentira es más fácil que enfrentar la verdad; por lo menos lo es para Ennis hasta que Jack lo visita... la primera vez en cuatro años.

La maestría que tiene Lee para hacer películas nunca ha sido tan evidente. Mira la habilidad con la que el director taiwanés de El Tigre y el Dragón, y Sensatez y Sentimientos camina a través del volátil territorio en el que tiene lugar esta escena de reunión. Ennis no puede disimular su emoción. Al bajar corriendo las escaleras para saludar a su amigo choca con el cuerpo de Jack, besándolo apasionadamente. Alma también lo ve, a través de la ventana, encontrando una prueba de algo que siempre ha sentido. Sin diálogo, Lee crea un mundo que puede ser leído con elocuencia y de manera conmovedora en las caras de los actores.

¡Y qué actores! Aunque los personajes deben envejecer veinte años, Lee ha contratado gente joven, un riesgo que paga enormes dividendos. Hathaway [Los diarios de la princesa] es excelente mostrando el viaje de Lureen de chica dulce a mujer dura. Y Williams [Dawson´s Creek] es una revelación, usando lo que Proulx llama "la voz de miseria" de Alma cuando su marido se va a pescar varias veces al año con Jack. ¿Quién la puede culpar? Nunca trae a casa ningún pez. Cuando Alma se vuelve a casar y deja que Ennis sienta el cuchillo de su resentimiento, Williams se vuelve desgarradora.

Gyllenhaal encuentra el lado imprudente de Jack, que se mete en callejones y bares en México cuando Ennis rechaza su oferta de sentar cabeza y manejar el rancho de su padre. Ennis vive con miedo de salir del clóset... Cuenta un horripilante incidente de infancia en el que vio a un hombre torturado y asesinado por el crimen de vivir con otro hombre. Y entonces se prohíbe la felicidad con la única persona a quien realmente ha amado. La magnífica interpretación de Ledger es un milagro de la actuación. Parece sacársela de las entrañas. Ledger no sólo sabe cómo se mueve, habla y escucha Ennis; sabe cómo respira. Verlo inhalar el aroma de una camisa que cuelga en el clóset de Jack es tener una medida del dolor de haber perdido a su amor. Como una vez le dijo Jack: "esa vieja Brokeback nos hizo bien". Esa es la razón clave para que, además de su atrevimiento, de su valentía, de su flagrante relevancia en este momento, este clásico futuro esté en los primeros lugares de las mejores películas del año. Te hace bien.