Secretos de filmación: La vida de Adéle

13.07.2020

Es considerada una de las películas LGBTIQ+ más importantes de la historia del cine. La trama que rodea el despertar sexual de dos chicas, el rechazo de sus pares y la lucha por crecer juntas en una relación idealizada por la nostalgia y juventud, se transformó en una historia inspiradora para millones que se vieron representadas el año 2013 en un cine que había excluido de forma histórica la temática lésbica de sus pantallas.

La cinta ganadora de la palma de Oro en Cannes, es señalada por la crítica como la onceava película "gay" más importante de la historia (la primera es Carol protagonizada por Kate Blanchett) y se convirtió en una de las películas francesas con mayor recaudación internacional en la historia del cine galo.

Sus protagonistas, dos jóvenes de 19 años, saltaron al estrellato mundial junto a la canción "I Follow Rivers", tan popular como la ahora considerada joya del cine alternativo.


Sin embargo, esta película se encuentra rodeada de las más fuertes polémicas. Sus protagonistas denunciaron al director el mismo año del lanzamiento y este respondió diciendo que haber realizado el largometraje se convirtió en el peor error de su vida. 

Abdellatif Kechiche contrató a Adele Exarchopoulos y Léa Seydouxpara hacer la película en lo que serían dos meses de filmación. Sin embargo, este tardó cinco. Las escenas demoraban 18 horas en ser grabadas y el personal de apoyo del director aseguró que durante los meses de rodaje todo parecía una improvisación. Las actrices comían un snack cuando podían, y tenían limitadas horas de sueño a la semana, pero las principales críticas vinieron por la escena de sexo explícito de unos 10 minutos de duración.

Esta secuencia tardó 10 días en filmarse, y las prótesis de siliconas vaginales que ambas usaban lastimaban sus genitales al punto de hacerlas llorar y colapsar en el set. Exarchopoulos incluso afirmó que en una escena donde ambas pelean, Kechiche obligó a que Seydoux la golpease con fuerza de forma ininterrumpida durante horas. Julieh Maroh, autora original del texto en el que se basó la película, se sintió "asqueada" luego de ver la película afirmando en su blog personal que la escena sexual era "una demostración brutal, exuberante y fría de lo que los hombres heterosexuales creen que es el sexo lésbico, que básicamente se limita a la pornografía. La escritora también criticó que ninguna de las actrices en la película fuese lesbiana.

Pero los medios hicieron caso omiso a las declaraciones de técnicamente todos quienes rodearon la construcción del film. Seydoux incluso aseguró en una entrevista que las escenas sexuales eran agotadoras y dolorosas. Mientras, en una entrevista en conjunto, ambas actrices afirmaron que nunca volverían a trabajar con Kechiche, alegando que las condiciones laborales del director eran tiránicas.

"Estuvimos durante días filmando con tres cámaras en una habitación muy pequeña. A veces las escenas sexuales duraban 5 horas continuas. Me sentía como una prostituta" señaló Seydoux para The Daily Beast.

Kechiche despotricó sin filtro alguno, asegurando que Seydox era una cínica, consentida y que no tenía derecho alguno de hablar sobre sufrimiento. Después de estas declaraciones donde no hubo una pizca de arrepentimiento, Kechiche agregó que se arrepentía de haber realizado la película y que su producto más exitoso se transformó en una maldición. os actores afirmaron que el director esperaba que las escenas sexuales se viesen lo más real posible, y para eso, los mantenía ebrios la mayor parte del tiempo. Se cuentan más de 180 planos en los que se enfocan los traseros de las adolescentes, y Kichiche ahora enfrenta una demanda por acoso sexual presuntamente perpetrada el año 2018. Eso sí, si el año 2013 ganó la Palma de Oro, este año el Festival de Cannes le otorgó la peor calificación posible, como una supuesta forma de decirle que no es un artista. Simplemente es un loco de mierda.