Sergio y Baco, los santos católicos que se cree fueron una pareja gay en la Antigüedad

28.10.2020

Ahora que el mundo católico está alborotado por el reciente apoyo del papa Francisco a la legalización de las parejas homosexuales, vale la pena destacar que en el Martirologio Romano -el libro de los santos de la Iglesia católica- se menciona al menos una pareja gay.

El historiador estadounidense John Boswell (1947-1994), profesor de la Universidad de Yale, revisó la historia de estos militares romanos, basándose principalmente en un relato griego, del siglo V, y en una imagen que los representa a los dos, que data del siglo VII. Boswell afirmó que los soldados habrían estado unidos por lazos homoafectivos, y lo dijo en el libro Same-Sex Unions in Pre-Modern Europe ("Uniones del mismo sexo en la Europa premoderna"), publicado en 1994. El descubrimiento del historiador acabó siendo celebrado por la comunidad católica LGBT, especialmente en Estados Unidos.

En el mismo año en el que se publicó el libro, el artista visual Robert Lentz, un fraile franciscano, hizo una reinterpretación de la imagen de los santos que fue exhibida en público por primera vez en el desfile del Orgullo Gay de Chicago, EE.UU. Para los estudiosos, este evento hizo que los santos se volvieran celebres dentro de la comunidad homosexual contemporánea.

Aunque lleno de incongruencias, el texto conocido como "La pasión deSan Sergio y San Baco", originalmente concebido en griego, es el principal documento que habla de la existencia de la pareja. Fue escrito alrededor del año 425, poco más de 100 años después de la muerte de ambos. Según la biografía, se destacaron como soldados romanos de alto rango y fueron martirizados cuando acompañaron al emperador Galerio Maximiano (260-311) en un viaje a Medio Oriente. En esa época, el cristianismo era perseguido por los romanos y Sergio y Baco profesaban su fe a escondidas. Las reacciones sobre el apoyo del líder de la Iglesia católica a la legalización de la unión civil de homosexuales. Fue entonces cuando, durante el viaje, rechazaron participar en una ofrenda al rey Júpiter, en un templo pagano. Eso los delató. Pero se negaron a renunciar al cristianismo. Ambos fueron obligados a vestirse con ropa de mujer, como una forma de burla y de tortura. Baco no pudo soportarlo y murió. Días después, Sergio fue decapitado. Según Boswell, la forma en la que ambos son descritos en el texto, "unidos por el amor del uno al otro", se asemeja a como se describía en la época a las "parejas heterosexuales casadas".

Un ritual para legitimar la unión homosexual. Incluso habrían participado en un antiguo ritual de "hermandad", asumiendo un vínculo afectivo ante la Iglesia, llamado adelfopoiesis. Para el historiador, esta conexión a menudo trascendía la amistad y el ritual acababa sirviendo para legitimar una unión homosexual. Lo que apoyaría esta tesis sería el icono sagrado más antiguo conocido de la pareja, una imagen del siglo VII. En ella, Sergio y Baco están representados al lado de la figura de Cristo, más pequeño, entre ellos. Según Boswell, esa manera de retratarlos es equivalente a como se hacía con las parejas en la Antigua Roma, en la que "normalmente una divinidad" ocupaba este puesto como "una dama de honor supervisando el matrimonio".