She’s Gotta Have It’, la serie feminista, afrocéntrica y pansexual de Netflix que rompe la cabeza de todxs 

29.07.2020

Pansexual, poliamorosa y de una fotografía hermosa así es  She's Gotta Have It, la nueva serie de Spike Lee, que esta adaptada de su ópera prima de 1986, la historia de Nola, una artista emergente de 27 años de Brooklyn que ya se ha convertido en la heroïna feminista de Lee, se actualiza con una serie irresistible de dos temporadas que pone en la coctelera la gentrificación, el machismo, el mandato Trump o el panafricanismo con una exquisita banda sonora (ilustrada con ráfagas de portadas de los álbumes después de que suene cada canción), el papel central del arte africano y de la diáspora y guiños constantes al cine que definen a toda una generación.

She's Gotta Have It, articulada desde una perspectiva orgullosamente negra y desde el universo de la clase trabajadora urbana, afrontando retos cotidianos a los que todos, y especialmente todas, podemos sentirnos identificadas.

La actriz DeWanda Wise, que da vida a Nola en la serie, interpreta a una artista luchadora en cuya vida el sexo tiene un papel fundamental. Es criticada y juzgada por una sociedad machista por ser una mujer culta, segura de sí misma y urbanita que se atreve a disfrutar del sexo sin prejuicios rechazando la monogamia. En su "cama amorosa" practica malabarismo con tres amantes masculinos bien diferentes: el empresario de Wall Street Jamie Overstreet (Lyriq Bent), el modelo y fotógrafo narcisista hijo de una francesa y un Pantera Negra, Greer Childs (Cleo Anthony) y su mejor amigo, el mensajero-rapero mitad puertorriqueño Mars Blackmon (Anthony Ramos). También entra en juego una amante femenina, la lesbiana Opal Gilstrap (Ilfenesh Hadera). Pero lógicamente, Nola no es siempre ni un personaje sexual ni una superheroína, y así, consigue rehuir los estereotipos sin dejar de representar un icono feminista negro.


Feminismo y arte urbano contra la misoginia: No es casual que la mirada femenina marque esta serie. Tras las críticas que Spike Lee recibió por su trato a Nola en la película, como un personaje femenino ideado por un director masculino, ahora un elenco de mujeres se ha encargado de nutrir los guiones de la serie. La esposa del director, Tonya Lewis Lee, su hermana Joie Lee (que también participó en la película original e interpreta a la madre de Nola en la serie), y su hija Satchel Lee, forman parte de este elenco de afroamericanas, que incluye a las dramaturgas Eisa Davis y Lynn Nottage.

Una de las características esenciales de la serie es el retrato constante que hace de la misoginia generalizada. El hostigamiento se presenta como un elemento cotidiano de la vida de las mujeres; una amenaza constante que puede manifestarse en diversas formas de opresión. De hecho uno de los catalizadores del activismo y del arte de Nola es la agresión sexual que sufre en la calle, volviendo sola de noche. "Sexy ! ¡Sexy! ¿Cuál es tu nombre, niña?", le grita un individuo mientras la agarra por el brazo. No es un escenario para nada infrecuente en Nueva York. Los espacios públicos son igual de hostiles para la mujer en Buenos Aires, Madrid o Nairobi o cualquier ciudad del mundo, y la serie se ha querido hacer eco de ello, generando un impacto real fuera de las pantallas. Tras el éxito del viral #MeToo (#YoTambién), en octubre de 2017, para denunciar el acoso, la agresión sexual y la naturaleza generalizada de la conducta misógina a través de Twitter, la campaña de la serie tenía el terreno abonado.

Lee se ha inspirado en el trabajo de la artista Tatyana Fazlalizadeh, creadora de la campaña de arte público "Stop Telling Me Smile" en 2012, para generar la intervención urbana de empapelar las calles de Brooklyn con la campaña #MyNameIsnt, una serie de carteles con caras de mujeres negras y un texto superpuesto que dice "Mi nombre no es..." seguido de varios insultos a los que Nola, como tantas otras mujeres, han sido llamadas por la calle, por ejemplo: "puta" o "perra". Además, la serie critica especialmente cómo los blancos siguen dominando el mercado de las artes y cómo se establecen los cánones estéticos de lo que es o no es vanguardista en las creaciones emergentes de los afroamericanos desde fuera de estas comunidades.

Muchos, ignorantes de las realidades cotidianas de mujeres o de negros, podrán pensar que She's Gotta Have It es una serie más, o quizás, que no representa la realidad que nos toca vivir a los hispanoparlantes, y a los afrodescendientes que conforman nuestras sociedades... Malas noticias para ellxs, en Argentina y en el mundo se siguen ejerciendo prácticas policiales discriminatorias, ¿Y qué decir sobre la situación de la mujer en Argentina? En lo que llevamos de 2020 hay un femicidio cada 27 horas, y muchas más mujeres sufriendo agresiones, abusos y acoso sexual.