Taipéi: de la persecución homófoba a capital gay de Asia

27.09.2020

Hasta 1987, la situación era bien distinta: en Taiwán estaba penada la homosexualidad. Pero en los últimos tiempos todo cambió: ahora cuenta con la legislación más progresista de todo el continente y es lugar de peregrinación de asiáticos

perseguidos en sus países

La pequeña isla de Formosa supone un rayo de luz respecto de la libertad de identidad sexual. Varias asociaciones, como Taiwan Tongzhi Hotline Association o Gender/Sexuality Rights Association Taiwan, llevan años trabajando por los derechos LGTB. Clubs, festivales y zonas gayfriendly afloran con mayor frecuencia, cautivando cada vez más a viajeros y turistas de este colectivo.

Incluso, el colectivo tiene su barrio preferido, Ximending, sobre todo en los alrededores de The Red House, una construcción con más de cien años de historia que actualmente sirve como edificio multifuncional. En esta zona es fácil encontrar varios locales en los que la bandera arcoíris ondea con orgullo en la entrada. ¿Pero, ¿cuándo comenzó el cambio?

Quizá un punto de partida haya que encontrarlo en el año 2003, cuando comenzó a celebrarse el desfile del Taiwan Pride. Desde entonces, cada año -casi siempre en octubre- Taipei, Kaohsiung o Taichung se visten de colores y la gente sale a la calle para participar en esta fiesta de buenas vibraciones. En en la última edición reunió a unas 60.000 personas entre carrozas y performances.

A la Marcha del año 2015 se sumaron cerca de 80 000 participantes, convirtiéndola en la segunda mayor marcha del orgullo LGBT en Asia, detrás de la realizada en la ciudad israelí de Tel Aviv, lo que ha llevado a muchos a referirse a Taiwán como uno de los países más liberales de Asia.

Otro mojón en esta historia sucedió el 24 de mayo de 2017, cuando el Tribunal Constitucional dictaminó que las leyes matrimoniales actuales son inconstitucionales y que las parejas del mismo sexo deberían tener el derecho a casarse. Dos años después, en 2019, el Partido Democrático Progresista apoyó el proyecto de ley que permite a las parejas del mismo sexo formar "uniones permanentes exclusivas", ganando en el Congreso por 66 votos a favor frente a 27. La votación fue acompañada por más de 35.000 personas que salieron a las calles de la ciudad para pedir a los legisladores que no discriminen. Algunos de los manifestantes que habían llegado al Parlamento se abrazaron llorosos mientras que otros aplaudieron la votación con los cantos de "¡El primero de Asia!" y el "¡Camino a seguir, Taiwán!".