Videojuegos que apuestan y tienen representación LGBT y perspectiva de género

19.08.2020

La diversidad llego a la industria gamer, del mercado indie a propuestas triple A, una selección de videojuegos esenciales con historias abiertas, mundos inclusivos y representación LGBT que tenés que jugar.

Durante los últimos años algunos sectores de la industria del entretenimiento, impulsados por movimientos feministas como el #MeToo y Time's Up, decidieron revisar y actualizar la mirada desde la que representan la diversidad de género. Ya sea por corrección política, para generar más ganancias (a mayor representación, mayor mercado) o por verdadera convicción, lo cierto es que hubo un replanteamiento del lugar de la mujer y la comunidad queer en la construcción de personajes y relatos en el cine y la televisión. El cambio llegó a la industria gamer un poco más tarde y, quizá, con un poco más de resistencia: así lo demostraron los mensajes cargados de odio que recibieron en las redes sociales los desarrolladores de The Last of Us Parte II como respuesta a ciertos elementos narrativos del juego que, dicen los haters, sirven únicamente para transmitir una visión política de manera innecesaria y artificial. Sin embargo, son varios los ejemplos de diversidad y representación LGBT positiva en la industria  (The Last of Us incluido )  que abarcan toda clase de géneros e ideas. Entre todos ellos, desde propuestas indie a producciones triple A, seleccionamos cinco que no podés dejar pasar.

Haciendo un poco de historia. En 1988, con el juego Super Mario 2, apareció el personaje de «Birdo», un personaje masculino al cual le gustaba vestirse de mujer. Mientras que este personaje permaneció intacto para el público nipón, en Europa y América, Birdo pasó a ser Birdetta. Cambiaron totalmente de sexo a este personaje, en vez de hacer de él algo natural. Continuando con personajes transexuales, en el título de peleas, Final Fight, los personajes de Poison y Roxy son hombres que se sienten mujer. 

El primer videojuego en permitir matrimonios entre personajes del mismo sexo fue Fallout 2 en 1998. Dos años más tarde, con la llegada del videojuego Sims, llevarían este tipo de enlaces como algo natural e inherente a su saga. No obstante, en los Sims, no hay una bisexualidad real, puesto que los emparejamientos se deben más a como reaccionemos ante ciertos estímulos de otro personaje, que a ser algo que defina realmente cómo es un personaje. Sin llegar a etiquetar a los avatares como «el bisexual», «la lesbiana» o «el hetero», los personajes carecen de diversidad, ya que todos son bisexuales y se inclinarán por un sexo u otro, dependiendo de las respuestas que reciban. Aun así, gracias a Electronic Arts, ver a hombres o mujeres manteniendo relaciones con personas de su mismo sexo, ha alcanzado un gran nivel de normalidad, donde las presentaciones de expansiones o juegos nuevos de la saga no suscitan la polémica con estos temas.

5-Mass Effect 3

Una de las principales características de la saga de rol espacial de Bioware es el número agobiante de opciones de desarrollo romántico disponibles para cada personaje. En este sentido, entre el abanico no tan diverso de las primeras dos entregas (recién en Mass Effect 2 el jugador tenía la posibilidad de establecer relaciones sexo afectivas tanto gays como lésbicas) y las críticas que recibió Andromeda, fue Mass Effect 3 el verdadero punto álgido de la franquicia en términos de representación LGBT. Con narrativas románticas cuidadas hasta el último detalle, Mass Effect 3 introdujo personajes que tenían la posibilidad de establecer vínculos completos exclusivamente con su mismo género, como Samantha Traynor y Steve Cortez.

LIfe is Strange

Con dos entregas numeradas y una precuela, Life is Strange es uno de esos casos en el que una sofisticada propuesta indie tiene el potencial suficiente para convertirse en franquicia. No hay un título de esta saga que no tenga una profunda visión social ni proponga complejos debates morales sin dejar de sentirse contemporáneo y atrapante, como la dura crítica de la segunda entrega a las políticas inmigratorias de los Estados Unidos, pero en términos de representación LGBT es el capítulo inaugural el que posee más fortalezas                                                                  En el primer Life is Strange, una aventura gráfica dividida en cinco episodios, el jugador toma el control de Max, una estudiante universitaria de fotografía que descubre que tiene el poder de manipular el tiempo y decide usarlo para evitar una tragedia. A lo largo del juego, la capacidad sobrenatural de Max se traduce en una mecánica jugable que permite tomar decisiones, rehacerlas y deshacerlas.                                                                                                                             La estética y la narrativa de Life is Strange recuerdan al cine independiente de las últims décadas. En lo que más se parecen el juego y una película indie es en su capacidad de construir personajes con identidades redondas, trabajadas y realistas. En ese lugar radica un acercamiento natural, digno y respetuoso a la comunidad LGBT.

Undertale

En la lista de los videojuegos independientes mejor recibidos por la crítica y los gamers, Undertale se sitúa bien arriba. Un RPG que abraza ciertas mecánicas clásicas del género pero deshecha otras para crear algo totalmente único, Undertale sigue a un niño que cae bajo tierra y termina en una región repleta de monstruos y amenazas.                                                                                      Es una historia escrita con profundo talento y cariño por sus personajes diversos: hay, por lo menos, cinco que representan a la comunidad LGBT (y tres de ellos tienen roles principales). Lo brillante de Undertale, sin embargo, no es la variedad de su representación sino la forma en la que está escrita: en un nivel de completa equidad, en convivencia y armonía, sin distinciones ni diferencias entre unos personajes y otros.